TRASH 23: La playa del amor . . .

18 abril, 2009

Hace unos días, me sentí harto, un poco, y decidí sacudirme las telarañas... venía arrastrando pedos que me hacían sentir mal, me ocasionaban síntomas: dejaba de comer, y de repente me daban ganas de atascarme de comida, perdía el sueño por las noches y en las mañanas no podía levantarme, falte varios días a la escuela y hacia mis actividades más por obligación que por voluntad. Todos sabemos de lo que tratan esos síntomas, y la verdad es que mi humor y mi ritmo de vida no anda para tolerar esos episodios, así que, me rapé, si, como la britney en un ataque de locura, tome mi mochila, unos cuantos pesos, un par de calzones y una botella de agua, me fui parar a la carretera con el pulgar arriba y un par de noches y varios pueblos después, estaba en Zipolite, Oaxaca.

800 km lejos de casa, de las comidas dietéticas y el refrigerador lleno de leche light y té helado, del trafico y el estrés del centro de la ciudad, y de los escalones y mas escalones que debo subir hasta llegar a mi salón de clases, de los libros de programación en java y bases de datos, de los 13 pisos en el elevador que día con día subo hasta el gimnasio y de las mil repeticiones y series interminables en los aparatos, de las combis y camiones que me llevan de mi casa a los destinos, de la gente complicada y de los problemas de los demás, de la publicidad barata y los desagradables vecinos, en general, de todo aquello que me hacía sentir mal y me ocasionaba esos síntomas.

Y ahí estaba yo, a las 7 de la mañana llegando a la playa después de 43 horas de viaje, durmiendo una noche en una cama deshecha de un hotel barato del centro de aquel pueblo, y la otra en mi sleeping bag, en los pasillos del palacio municipal de aquel otro pueblo... sentado en la arena listo para ver el amanecer en el océano pacifico, el cual no conocía... me sentía en éxtasis, gente empezaba a esa hora a salir a correr, una chica sacaba a su par de pastores alemán a zambullirse en las olas, además de algunos bañistas que ya se paseaban desnudos, la brisa sobre mi rostro y el sol que comenzaba a acariciar mi espalda, la inmensidad del océano al frente y un par de acantilados hermosos a los lados. Busque hospedaje y una hamaca de 40 pesos el día, con servicio de sanitarios y regaderas fue más que suficiente y ad-hoc con el estilo del viaje, no podría pedir más, una siesta en la orilla de la playa y las olas como arrullo.

Al medio día regresaba a la playa, rodeado de hippies, muchos de ellos, extranjeros, algunos nacionales y uno que otro vendedor de cualquier comida, la mayoría de ellos desnudos, yo en mi bañador, aun, las olas eran grandes y había varios chicos surfeando, así que lo único que me hacía falta para ser feliz, obviamente era una cerveza, por la cual pague el precio más barato que jamás he pagado por una de ellas, todo suena demasiado perfecto para ser real, cierto? Bueno, un par de cervezas mas, me despojé del bañador, era a lo que iba no? y la experiencia fue total... digo, soy de los que se encueran con cualquier excusa, pero nunca de esa manera, tan expuesto que te hace sentir vulnerable, pero el detalle es que todos lo están, y mi hecho no es novedad.

Pero bueno, siguiendo con el punto principal, el objetivo del viaje era pensar, estar conmigo mismo y más pensar, dosis y más dosis de introspección, descansar y analizar las situaciones de la vida con una mente clara y despejada: Me encontraba en un lugar un tanto paradisiaco, la vida tan fácil y barata, tan poco de que preocuparse, teniendo a tanto hippie y extranjero como ejemplo, gente que con solo unos pesos conseguidos vendiendo cualquier pedaseria o trabajando en cualquier diminuta labor, con solo unos pesos pueden vivir sin preocuparse de tantas cosas como por ejemplo, las que yo me preocupo. Tendrá todo ese ambiente influencia en alguna decisión descabellada?? Justo a eso iba, a juzgar una vez más, el papel que juego en esta vida, labor que en otras ocasiones me ha hecho tomar decisiones que me han cambiado el rumbo por completo.

Y fue entonces que aprendí la lección, de esas que uno escucha en la vida mencionar tantas veces: "todo depende del cristal con que se mira", pero no logra comprender hasta vivirla. Y de repente me vi, sin lavarme los dientes y a duras penas aseado, la espalda quemada hasta el ardor, crudo y durmiendo escasas 3 a 4 horas la noche en una incómoda hamaca, y no era culpa de la hamaca, si no de los mosquitos , con los pies lastimados de tanto andar descalzo y comiendo, desayunando y cenando sándwich de jamón con la mayonesa embarrada con mis dedos, y sobre todo lejos de la seguridad de mi habitación y mi acogedora almohada y mi caliente edredón, de la televisión satelital y el internet de banda ancha, 800 km lejos de mi laptop de 4 gb en RAM y mi desktop con pantalla de 22 ", de los discos de garbage y bjork, de la exposición de botero en el centro de la cuidad, de aquel pastel de Carlos V que tanto me gusta. . . Hay necesidad de explicar mi sentir???

PD. Merecidos agradecimientos al señor que me dio los primeros 80km de aventón y que involuntariamente me animó a seguir con la asaña, al segundo señor, tan serio y reservado, al par de traileros: el del perro chihuahua y al que se roba el combustible se su vehículo para venderlo, al dude que viajaba de monterrey a tabasco que nunca pudo conseguir perico y que se quedó sin dinero para las casetas a 2 horas de casa, a la adorable anciana con la que compartí asiento y una plática amena durante 4 horas, y a la que iba junto de chismosa, que al final me regaló unos dulces de cajeta, gracias por ellos, nunca me supieron tan ricos unos dulces, a los polis de aquel palacio municipal y al dueño de ese ciber que no me cobró, a abiram por mandarme dinero cuando ya no tenia jaja, a los dudes de la playa con los que conviví y cheleé, en especial al que me invitó la cena, el camping y me tomó las fotos, a zascu!! Como nooo! (la mascota de uno de ellos). . . muy buen pedo el mendigo perro. . . a la dueña italiana de aquella posada y todos los que hicieron de esto toooooda una experiencia, que por supuesto, y con mas calma, se repetirá. . .

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Para terminar, algo excelente que me recuerda lo buena que es mi vida, un compilado de los chemical brothers, brotherhood, para agarrar el viajeson trance con los beats a toda potencia!!!
Make the beats go harder !! . . . . . . X.